jueves, 27 de julio de 2017

103. Rio Albercos y cuevas de La Rioja


A pesar de este mal año para los piraguistas, con los rios medio
secos y los pantanos muy mermados, la concentración que se viene haciendo hace años en La Rioja ha vuelto a ser formidable, realizando el descenso en el rio Albercos.
Situados en la comarca de Cameros, el embalse de Pajares, que da agua al rio Piqueras, se encuentra al 30% de capacidad, por lo que este año no ha sido posible la suelta de agua.
Por suerte, el embalse del Rasillo (embalse de Gonzalez Lacasa), estaba al 66% y abasteciendo al rio Albercos. A pesar de estar situado este embalse en el rio Albercos, sus aguas son trasvasadas del río Iregua mediante un canal subterráneo desde Villoslada

Puente sobre el Albercos a punto de confluir con el Iregua en Villanueva de Cameros   
Se llega al embarque por una pista estrecha y cuantos menos vehículos suban mejor será.

 El Albercos tiene una longitud que no llega a los 3 Km. 
Con tan escaso recorrido no sé si llamarle rio, arroyo o reguero, pero lo que si sé es que he visto rios con mucha menos agua que este.

 Es un rio estrecho y continuo, y casi sin contras donde parar, por lo que salimos en pequeños grupos separados.

Goin a punto de atravesar la primera ola.
Josito
Jose, el bombero jubilao, navegando en su legendaria Fly 
Cesar, el Duque, con su particular elegancia.

En ocasiones las ramas de los arboles de ambas orillas se abrazan formando un verde túnel vegetal

La abundante vegetación en las orillas llega casi a invadir el rio.....
....pero no hay ramas ni troncos que obstaculicen el recorrido, gracias a la labor de limpieza realizada días atrás por los riojanos.
Algún obstáculo fácil de superar


Casi sin sitios donde parar, sacar fotos desde el kayak se hace un poco complicado.

Las primeras casas del pueblo y el puente nos avisan del final, donde nos aguarda el paso que pone punto final al rio Albercos uniéndolo al Iregua.

Recta de llegada al puente 
Curva tras el puente ....
...y llegamos .....
.....al paso en cuestión.
La mayor parte del agua se va por el margen derecho formando una hucha para caer en un agujero donde alguno ya ha dado unas cuantas vueltas antes de salir.
El lado izquierdo del rio va escaso de agua, de ir por ahí quedarías encallado pues no hay profundidad, así que el camino es el centro manteniendo la dirección hasta el final.
Aurelio tomando una buena linea.

Cesar escapando ante la atención de los rescatadores.


Aida

Ricardo
Angel Quintela




Goin


Javi Tronchapalas


Una forma diferente de hacer el paso 

Después de hacer el rio un par de veces, algunos fuimos a visitar una cueva rio, cueva acuática o cueva húmeda, la verdad no sé bien que nombre se le dá a este tipo de cuevas.
Una cueva por la que pasa el agua a lo largo de todo su recorrido, con entrada y salida diferente.
A la cueva se accede desde el cauce del rio Iregua
El acceso algo taponado por ramas y maleza arrastradas por la corriente.
La calidad de las fotos no es muy buena.......... había poca luz.
Jaime sonríe para ocultar el miedo.
Pedro haciendo de guia.
Pablo y Sandra
Foto de grupo con los frontales apagados........no saltó el flash de la cámara.
Aquí estoy, casi con el agua al cuello.
Pablo y Jose
Siempre habían hecho la cueva con menos caudal en el rio, y como sospechaban llegamos a un punto donde al estar el techo mas bajo, la cueva queda sifonada, teniendo que volver para salir por el mismo sitio por donde entramos. La corriente es floja, no se nota cuando entras a favor de la corriente porque ésta te ayuda a avanzar, pero al salir te das cuenta que con mas caudal podría dificultar el retroceso. Ahí dentro todo parece igual y es la corriente la que marca el camino.

Entrada casi taponada por la maleza, troncos y ramas acumulados.
Todavía quedaba algo de tiempo y Jose el bombero quiso llevarnos a visitar otra cueva, en esta ocasión seca, es decir, una cueva normal, de las de toda la vida, donde si quieres agua sacas la cantimplora.
Algunos cambiaron de vestiduras, como Josito abajo con su traje fosforescente.
Pablo y yo seguíamos con el neopreno mojado de cueva anterior, los demás se habían puesto monos de trabajo u otra ropa que se pueda manchar y Pedro que no iba a entrar porque se le hacia tarde no pudo resistirse y también entró ......pero con la ropa de los domingos.
Yo iba a gusto porque en esta cueva se podía avanzar mas o menos de pie......

...hasta que algunos del grupo empezaron a imitar a las culebras arrastrándose por el suelo y metiéndose por estrechos agujeros a los que llaman gateras, que mas bien parecen ratoneras.
Esta cueva tiene entrada y salida por el mismo sito, tiene dos galerías de las solo nos dio tiempo a ver una. A lo largo de estas galerías encontramos algunas gateras que llevan a pequeñas salas de las que hay que regresar por el mismo sitio que se entra.
Pablo manchando el neopreno.
Otras veces había entrado en cuevas con galerías grandes en las que solo se tocaba el suelo con la planta del pie. Había oído hablar y había visto fotos o vídeos de las llamadas "gateras", pero nunca me había imaginado a mi mismo metiéndome por agujero de esos......

....y entoces entendí la expresión "justo como un dedo en el culo".
Y aquí me veo, Javi Tronchapalas......
......atravesando una de esas gateras, un agujero cuyo diámetro me parecía mas pequeño que mi propio cuerpo
La  verdad es que me decidí a pasar después de que hubiera pasado y regresado Josito y entrado de nuevo otros tres del grupo. La curiosidad venció a la angustia.
Y todo tiene su recompensa, una pequeña sala con estalactitas y estalagmitas a la que poca gente ha accedido. En el resto de la cueva seguramente haya habido también estalactitas y estalagmitas, pero como es mas accesible para la gente, posiblemente hayan desaparecido por esa razón de la mano de algunos desaprensivos.

Una especie de gusiluz  fálico de las cavernas
Pablo, Sandra y Josito
Pablo en el rincón rojizo
Javi Tronchapalas  junto a una fina estalagmita de mas de 2 metros.
 Esto de pasar por una de esas gateras es algo que me impresionó, pero lo hice venciendo el susto, reparo, cagalera o como se quiera llamar, del resto del grupo algunos ya habían atravesado el estrecho agujero en otras ocasiones........alguno no pasó, y fue ni por ir vestido de domingo ni por falta de ganas, sino por saltarse el regimén que le pone su mujer. 

Muy cerca, están las famosas cuevas de Ortigosa de Cameros, la Gruta de la Paz con un recorrido de 236 metros desde la entrada a la salida y la Gruta de la Viña con 114 metros y una única boca de entrada.
Son las únicas acondicionadas para visita turística de La Rioja.

Y como cada año, una buena comida para rematar este largo día y coger fuerzas para el siguiente que se realizó la carrera cronometrada en el Albercos, os la contaré en el próximo capitulo.

Javi Tronchapalas, ayudante de cocina.